Un Piano suena. Ha pasado lo peor, lo más duro. Pese al invierno que aún no pasa, siento la primavera llegar. Fue tan grande todo, aunque son pruebas para verse en el espejo, simplemente fue tan difícil, que ahora todo parece mejor. Porque hay libertad en mis venas, porque hay alegría, porque está ella a mi lado, porque estamos juntos.
Simplemente fue duro, difícil. Sin embargo, la nueva etapa que se abre, este nuevo devenir, este nuevo sentimiento que se abre, me muestra que será mejor. La intuición no falla, aunque muchas veces no la escuchemos.
Simplemente, las decisiones ya las tomé, las acciones se hicieron, y adelante mío está mi camino, abierto, lleno de árboles por plantar, lleno de tierra fresca y fértil, lleno de alegría y de tranquilidad. La lluvia solo mojará para que germinen las semillas, ahora no dolerá como ya dolió. Eso fue suficiente.
Ahora, definitivamente vienen tiempos más libres que ayer.
Ahora es solo paz lo que vendrá.
lunes, 27 de junio de 2011
sábado, 21 de agosto de 2010
Estoy a medias
Me cuentas una historia, mientras trato de sobrellevar mi pena. Me llamas por teléfono y me cuentas que lo estás pasando muy bien en el concierto de tu artista favorito, y yo trato de sobre llevar mi pena. No sé qué pasó, qué fue lo que nos pasó, qué se rompió entre nosotros, ya no me interesa ni si quiera investigarlo, solo quiero que esto no me duela más.
Justo viene llegando la primavera con sus ricos olores, sus flores aromáticas y coloridas, los aromos en flor se asoman en cada esquina, el cielo aparece más tierno y celeste, con sus nubes blancas... incluso, la cordillera se ilumina con los atardeceres anaranjados que vienen anunciando que ya se asoma el calor, y yo trato de pasar la pena solo.
Richie Havens me canta otra vez, Pascua Lama me llama nuevamente a seguir vivo defendiendo algo que está tan lejos mío, pero que ya no lo es como antes... Me sané, dijo Marc, y mientras ande con mi ámbar de dominicana, nada podrá detenerme. No hay maldad que me afecte. Pero acá estoy tratando de pasar mi pena.
He descubierto que estoy en una etapa de mi vida en que me sorprendo de todo lo que he pillado en Internet. Quiero aprovechar este tiempo "libre" que tengo, digo entre comillas, porque en verdad me la estoy jugando por seguir siendo independiente y tirar proyectos que a mi me acomoden y no terminar trabajando como un periodista más. Este espacio que me he dado luego de regresar del viaje que hicimos a Centro América me vuelve el sentido al cuerpo. Necesitaba este espacio mío conmigo, frente al computador escuchando Richie Havens, The Cramberries, John Lennon, ayudar a mi madre a interpretar Let it be, sentirme que sé suficiente de música y que solo depende de mi seguir este rumbo sin sentido o solo darle un golpe de timón.
La verdad es que estoy triste, lo he decidido, será difícil, pero en el largo plazo tendrá sentido para todos. No pretendo matarme, solo salirme del último agente que me está provocando dolor. Pensé que lo íbamos a superar, pero todo sigue igual, igual que antes, igual de doloroso. No nos comprendemos, así es que mejor me retiro, doy un paso al lado, le dejo nuestros espacios y que haga lo que quiera, yo no me demoro nada en inventar otro espacio que me acomode más. Eso sí, me llevo todas mis cosas.
Tengo rabia, mucha rabia, pero tengo mucho más dolor. Caminé muy triste hoy por Antonio Varas, luego subí por Alférez Real, justo por la esquina que se transforma en Pocuro, luego llegué a Bilbao y de ahí hasta Pedro de Valdivia.. o como decía la Eve, a Pedro, desde ahí caminé hasta Irarrázabal... fue buenísimo el pike, una hora más o menos me demoré, escuchando música. Extrañamente escuché a Congreso, no a Richie Havens, ya hacia el final, puse a George Harrison y con eso llegué relativamente calmado a mi casa.
Me calenté un poco de charquicán que había de la olla en un plato grande, tenía mucha hambre, no había comido nada desde el almuerzo, mientras calentaba el plato de comida, mi madre llegó y me cachó al tiro, la muy bella. Me preguntó si todo estaba bien, mi energía parece que salía por mis poros... "Sí", contesté. No me creyó, pero no insistió. Entonces me acompañó un rato a ver algo de tele y se fue a acostar. Luego llegó mi padre y compartimos algo de televisión juntos. Nos reímos con "Los Improvisadores" y se fue a acostar. Me quedé hasta como la 1 de la mañana viendo un par de documentales que no pude ver porque mi cabeza estaba en esto.
En eso, me acordé que mi amiga Alejandra estaba de cumple, así es que me conecté y hablamos un rato. Todo bien, porque el año pasado se me había olvidado. También es el cumple de la Lore, la amiga de la Carla.
Luego me quedé chateando con la Vale, la de Concepción. Buena onda. Me dijo que no fuera flayte y que no mande mail, que haga un último esfuerzo de conversarlo con ellos antes de irme.. Le encontré razón. Total, es una cosa de formalidad y buena gente.
Ya son como las 3 de la mañana, y sigo pensando en mi tristeza, en el dolor.
Comparto con ustedes un video de Cramberries que me impresionó en la tarde.
Me llamó muchísimo la atención las referencias que hay al muro que Israel impuso a Palestina, aunque tengo la sospecha que es por los niños de Bosnia... Aunque pensándolo mejor, tal vez no tenga nada que ver.
La cosa es que está duro, hasta pronto.
Disfrútenlo.
Justo viene llegando la primavera con sus ricos olores, sus flores aromáticas y coloridas, los aromos en flor se asoman en cada esquina, el cielo aparece más tierno y celeste, con sus nubes blancas... incluso, la cordillera se ilumina con los atardeceres anaranjados que vienen anunciando que ya se asoma el calor, y yo trato de pasar la pena solo.
Richie Havens me canta otra vez, Pascua Lama me llama nuevamente a seguir vivo defendiendo algo que está tan lejos mío, pero que ya no lo es como antes... Me sané, dijo Marc, y mientras ande con mi ámbar de dominicana, nada podrá detenerme. No hay maldad que me afecte. Pero acá estoy tratando de pasar mi pena.
He descubierto que estoy en una etapa de mi vida en que me sorprendo de todo lo que he pillado en Internet. Quiero aprovechar este tiempo "libre" que tengo, digo entre comillas, porque en verdad me la estoy jugando por seguir siendo independiente y tirar proyectos que a mi me acomoden y no terminar trabajando como un periodista más. Este espacio que me he dado luego de regresar del viaje que hicimos a Centro América me vuelve el sentido al cuerpo. Necesitaba este espacio mío conmigo, frente al computador escuchando Richie Havens, The Cramberries, John Lennon, ayudar a mi madre a interpretar Let it be, sentirme que sé suficiente de música y que solo depende de mi seguir este rumbo sin sentido o solo darle un golpe de timón.
La verdad es que estoy triste, lo he decidido, será difícil, pero en el largo plazo tendrá sentido para todos. No pretendo matarme, solo salirme del último agente que me está provocando dolor. Pensé que lo íbamos a superar, pero todo sigue igual, igual que antes, igual de doloroso. No nos comprendemos, así es que mejor me retiro, doy un paso al lado, le dejo nuestros espacios y que haga lo que quiera, yo no me demoro nada en inventar otro espacio que me acomode más. Eso sí, me llevo todas mis cosas.
Tengo rabia, mucha rabia, pero tengo mucho más dolor. Caminé muy triste hoy por Antonio Varas, luego subí por Alférez Real, justo por la esquina que se transforma en Pocuro, luego llegué a Bilbao y de ahí hasta Pedro de Valdivia.. o como decía la Eve, a Pedro, desde ahí caminé hasta Irarrázabal... fue buenísimo el pike, una hora más o menos me demoré, escuchando música. Extrañamente escuché a Congreso, no a Richie Havens, ya hacia el final, puse a George Harrison y con eso llegué relativamente calmado a mi casa.
Me calenté un poco de charquicán que había de la olla en un plato grande, tenía mucha hambre, no había comido nada desde el almuerzo, mientras calentaba el plato de comida, mi madre llegó y me cachó al tiro, la muy bella. Me preguntó si todo estaba bien, mi energía parece que salía por mis poros... "Sí", contesté. No me creyó, pero no insistió. Entonces me acompañó un rato a ver algo de tele y se fue a acostar. Luego llegó mi padre y compartimos algo de televisión juntos. Nos reímos con "Los Improvisadores" y se fue a acostar. Me quedé hasta como la 1 de la mañana viendo un par de documentales que no pude ver porque mi cabeza estaba en esto.
En eso, me acordé que mi amiga Alejandra estaba de cumple, así es que me conecté y hablamos un rato. Todo bien, porque el año pasado se me había olvidado. También es el cumple de la Lore, la amiga de la Carla.
Luego me quedé chateando con la Vale, la de Concepción. Buena onda. Me dijo que no fuera flayte y que no mande mail, que haga un último esfuerzo de conversarlo con ellos antes de irme.. Le encontré razón. Total, es una cosa de formalidad y buena gente.
Ya son como las 3 de la mañana, y sigo pensando en mi tristeza, en el dolor.
Comparto con ustedes un video de Cramberries que me impresionó en la tarde.
Me llamó muchísimo la atención las referencias que hay al muro que Israel impuso a Palestina, aunque tengo la sospecha que es por los niños de Bosnia... Aunque pensándolo mejor, tal vez no tenga nada que ver.
La cosa es que está duro, hasta pronto.
Disfrútenlo.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Nueva oportunidad para respirar
Llegó la primavera. Una a una las ramas van abriendo sus brazos, entregando los frutos, las flores, las hojas verdes. Todos se van abriendo poco a poco. Falta para que la primavera muestre sus múltiples colores y nos invite a cantar bailando por la sangre de los que vendrán, falta aún un poco más, pero el puro hecho de verlo, ver cómo cada día la ramita se abre y germina de lo más hondo de la tierra una nueva oportunidad para respirar.
jueves, 20 de agosto de 2009
El respiro que todos debemos darnos
Comprometerme a escribir constantemente está peludo, pero al menos, demuestro que estoy vivo escribiendo.
Hay algunas cosas que he escrito en otros lugares, hay historias en las calles escritas y rescatadas, otras en cuadernos personales bien guardados para abrirlos cuando las heridas estén cerradas, y los caminos más claros.
A veces me confundo. Hoy estoy con la flor de la petunia tomados de la mano -como ella misma dice- caminando, pasándolo bien, y sobretodo, dándonos mucho cariño y amor. Antes pasaron muchas cosas.
Recién estaba leyendo las cosas que escribí el año pasado, en meses sucios y confusos. Leía aperturas, aprendizajes, replantaciones de cactuses, de soledad y dolor. Sobretodo esas dos cosas, soledad y dolor. Había que pasar el dolor al parecer. Era necesario. Ahora escucho Richie Havens, que me canta una vez más que "nosotros dos sabemos la verdad"... me da escalofríos escuchar esa guitarra, haciendo sonar su pié en el suelo llevando el ritmo.
Era necesario el dolor y el llanto. claramente aún no pasa todo. No sé bien si es raro no acordarme o es raro acordarme de ella en mis días. A cualquier hora. Cualquier palabra, frase o cara similar me recuerda que ella existió en mi vida. Puede sonar algo débil, pero la verdad es que creo estar preparado para verla. Si ella tampoco come. Da miedo porque duele, me duele como lo más profundo que me ha dolido, pero sobretodo porque ha sido un dolor que se ha quedado y ha ido saliendo poco a poco, no como cuando uno se golpea con una mesa en las canillas. Esto ha sido de años y por eso no quiero tener noticias de sus ojos negros matadores.
Ahora estamos caminando, dándonos una oportunidad con la flor de la petunia. Estamos los dos viviendo momentos bien extraños. Pero ahora, somos dos. Estamos juntos caminando en este raro momento. Por lo que lo que importa no es el momento, sinó que estamos juntos.
Tal vez ha sido poco poético todo esto, pero necesito soltar que he ido levantándome de a poco. Que la felicidad ha llegado, que los días son claros y frescos. Que puede llover, pero yo no me mojo tanto, porque lo disfruto, porque me acostumbré a estar solo y cuando somos dos, todo es mejor, todo es mucho más.
He crecido, finalmente, como la flor de cactus que en un día se le iba la vida. Hoy, siento que estoy perdiendo los mejores años de mi vida en una lucha que ha sido demasiado larga, pero no por eso sin sentido. Veo a la generación de mis padres decepcionados porque lucharon dando los mejores años de su vida por derrotar la dictadura, y se los cagaron. Supongo que nos harán lo mismo. Pese a sospecharlo, siento que no me queda otra. Me puse de este lado y moriré así.
Este arbustito (foto) es el respiro que todos nos debemos dar, mirar colores pese al gris de la ciudad, de las calles y los autos. El verde lo llevamos dentro.
Nos vemos más adelante, en la misma vereda de esta ancha alameda que vamos abriendo juntos, amor.
sábado, 21 de marzo de 2009
jueves, 12 de marzo de 2009
domingo, 28 de diciembre de 2008
sábado, 27 de diciembre de 2008
Ese momento fecundo
No sé de qué hablar en este momento. Esstoy un poco impactado aún. Se va el año, se va como mi amor por el horizonte, se va como los sueños sin realizar, como el tiempo que no perdona, se va... como la vida.
Un año más, y más aprendizaje. Sobretodo eso, aprender a disfrutar de una flor, de un instante tan fecundo como una flor de madrugada que muere con el sol directo de la tarde. Tan fecundo como una canción en un escenario entre un grupo humano, disfrutando lo que más le gusta en la vida... Aprender a concretar las decisiones, por dolorosas que sean, y aprender que la ternura es la cáscara con que toda revolución debe hacerse... tal como decía el Che no más.
Aprendizaje de que aunque nos sintamos solos, no lo estamos, y que aunque estamos solos a veces, en realidad estamos acompañados.
Aprender a ponerse uno los límites, a poner el punto inicial y el final, aprender a responder dentro de lo posible y dentro de lo imposible, depende de quien sea.
Aprender que ese instante fecundo de la flor de madrugada, es como el nacimiento de nuestros hijos... y digo nuestros porque tenemos tantos sobrinos ya... La Javi recientemente y el Amaru, pero claro, la Milo y el Gonzalo con el consentido Simón, la Karen y su pequeño Samuel, además claro, la Bárbara con el Papo y su pequeña Maita, la Tuca y Leono con la bella Amarai, el Pacha y la Paz con el Kuntur de la tierra, la Dángela con su segundo intento de dar a luz para tener al abuelo más feliz del mundo, y al Natanael con el Emanuel... y bueno, la bella y adelantada Violeta con sus padres Consuelo y Marc.
No podemos olvidar a la Ghis y al Nico entregándonos a Félix, que para mucho fue mucho dolor, pero para otros, motivo de cambios importantes en sus propias vidas, y que seguirá motivándonos para que se sienta en calma tanto como cuando se está en ese instante fecundo de vivir en el líquido amniótico por 9 meses eternos... que dejan de serlo y se ve la luz, se siente el ruido, se escuchan los latidos a lo lejos y empiezan los problemas poco a poco a aparecer...
Ese momento fecundo que vale incomparablemente por muchos de esos instantes dolorosos que nos hacen crecer luego de un gran llanto. Eso que nadie te enseña, uno lo aprende solo, a salir adelante de esos problemas dolorosos que parecen imbatibles. Pero de pronto paff...! se acabó, no está más.
Ese instante fecundo, sublime, son los que nos hacen mantenernos con vida. Vida vital, con aguita y tierra sana, para no tener más enfermedades, ni del cuerpo ni de la mente.. para no enfermar, hay que sanar.
Ese instante fértil, debe darnos tierra para plantar, para soñar, para hacer una realidad diferente.
Esa tierra fértil, de mujeres y hombres cantando por la paz y la justicia, por las vidas que mueren, por el recuerdo de nuestra memoria... eso es.
Ese pequeño momento que cada uno recuerda como uno importante, por su sencillez, por su simpleza, por su sol iluminando nuestras caras que solo querían rearmarse el corazón, para seguir amando.
Ese momento sobre la tumba de Huidobro, nos permitió caminar por la vida del 2007 y el 2008.. para mí hoy comienza un nuevo año.
Los fuegos artificiales solo serán la guinda. La masa de la torta ya está hecha, solo falta sacarla del horno... que llore, que sangre, que duela y me queme... pero es parte de la cocina.
Ese momento fecundo se lo llevan las flores de los cactus que cuido. Esas flores que se dan pocas veces, porque tienen que haber ciertas condiciones especiales, que no sé cómo acá se han logrado... este desierto florido, acá ha pasado este año.
Una flor tras día, un momento de fecundida máxima. Un regalo todos los días, de madrugada. Un niño, una niña, una Violeta o un Félix, un pez o un perro, un beso en la mejilla, un cariño en el pelo, un saludo afectuoso, una flor, una mirada coqueta, una flor fecunda, de madrugada en pleno verano que muere con el sol duro de la tarde, una mirada seca que se lleva toda la sangre de mi amor, una flor fecunda, queda para cultivar nuestras propias raíces.
Un Olivo enterrado bajo los cohetes de esos asesinos, mi propia sangre llorando por esa flor que no pudo vivir bajo los territorios ocupados de la tierra de mis abuelos. Así termina el año, protestando una vez más, para que no haya más asesinatos, para que pare el terrorismo de Estado, para que tengamos derecho a retornar a nuestro país de origen...
Ese momento fecundo, de verte con la guatita llena cantando a la gran Violeta... Ese momento fecundo, de saber que he aprendido. Ese momento fecundo, de mirarte a los ojos sin vergüenza, con amor y ternura, con calma. Ese momento de fertilidad, hay que recordar cuando caminemos por las calles desoladas de verde fecundo. Ese momento de fertilidad, cuando te digo la verdad. Ese momento, que he compartido y que nos van dejando en las memorias de las neuronas más vivas y emotivas que nunca nadie se podrá imaginar.
Gracias... es lo que me queda por decir. Gracias por estar, haber estado y seguir estando... por darme infinitos momentos fecundos, a mis amigos y amigas, c compañeros y compañeras, a hermanos y hermanas, a mayores y menores, a tanta gente fértil, que solo les agradezco por estar y seguir estando...
Un abrazo de 2008, y de un fecundo 2009.
Javier.
Un año más, y más aprendizaje. Sobretodo eso, aprender a disfrutar de una flor, de un instante tan fecundo como una flor de madrugada que muere con el sol directo de la tarde. Tan fecundo como una canción en un escenario entre un grupo humano, disfrutando lo que más le gusta en la vida... Aprender a concretar las decisiones, por dolorosas que sean, y aprender que la ternura es la cáscara con que toda revolución debe hacerse... tal como decía el Che no más.
Aprendizaje de que aunque nos sintamos solos, no lo estamos, y que aunque estamos solos a veces, en realidad estamos acompañados.
Aprender a ponerse uno los límites, a poner el punto inicial y el final, aprender a responder dentro de lo posible y dentro de lo imposible, depende de quien sea.
Aprender que ese instante fecundo de la flor de madrugada, es como el nacimiento de nuestros hijos... y digo nuestros porque tenemos tantos sobrinos ya... La Javi recientemente y el Amaru, pero claro, la Milo y el Gonzalo con el consentido Simón, la Karen y su pequeño Samuel, además claro, la Bárbara con el Papo y su pequeña Maita, la Tuca y Leono con la bella Amarai, el Pacha y la Paz con el Kuntur de la tierra, la Dángela con su segundo intento de dar a luz para tener al abuelo más feliz del mundo, y al Natanael con el Emanuel... y bueno, la bella y adelantada Violeta con sus padres Consuelo y Marc.
No podemos olvidar a la Ghis y al Nico entregándonos a Félix, que para mucho fue mucho dolor, pero para otros, motivo de cambios importantes en sus propias vidas, y que seguirá motivándonos para que se sienta en calma tanto como cuando se está en ese instante fecundo de vivir en el líquido amniótico por 9 meses eternos... que dejan de serlo y se ve la luz, se siente el ruido, se escuchan los latidos a lo lejos y empiezan los problemas poco a poco a aparecer...
Ese momento fecundo que vale incomparablemente por muchos de esos instantes dolorosos que nos hacen crecer luego de un gran llanto. Eso que nadie te enseña, uno lo aprende solo, a salir adelante de esos problemas dolorosos que parecen imbatibles. Pero de pronto paff...! se acabó, no está más.
Ese instante fecundo, sublime, son los que nos hacen mantenernos con vida. Vida vital, con aguita y tierra sana, para no tener más enfermedades, ni del cuerpo ni de la mente.. para no enfermar, hay que sanar.
Ese instante fértil, debe darnos tierra para plantar, para soñar, para hacer una realidad diferente.
Esa tierra fértil, de mujeres y hombres cantando por la paz y la justicia, por las vidas que mueren, por el recuerdo de nuestra memoria... eso es.
Ese pequeño momento que cada uno recuerda como uno importante, por su sencillez, por su simpleza, por su sol iluminando nuestras caras que solo querían rearmarse el corazón, para seguir amando.
Ese momento sobre la tumba de Huidobro, nos permitió caminar por la vida del 2007 y el 2008.. para mí hoy comienza un nuevo año.
Los fuegos artificiales solo serán la guinda. La masa de la torta ya está hecha, solo falta sacarla del horno... que llore, que sangre, que duela y me queme... pero es parte de la cocina.
Ese momento fecundo se lo llevan las flores de los cactus que cuido. Esas flores que se dan pocas veces, porque tienen que haber ciertas condiciones especiales, que no sé cómo acá se han logrado... este desierto florido, acá ha pasado este año.
Una flor tras día, un momento de fecundida máxima. Un regalo todos los días, de madrugada. Un niño, una niña, una Violeta o un Félix, un pez o un perro, un beso en la mejilla, un cariño en el pelo, un saludo afectuoso, una flor, una mirada coqueta, una flor fecunda, de madrugada en pleno verano que muere con el sol duro de la tarde, una mirada seca que se lleva toda la sangre de mi amor, una flor fecunda, queda para cultivar nuestras propias raíces.
Un Olivo enterrado bajo los cohetes de esos asesinos, mi propia sangre llorando por esa flor que no pudo vivir bajo los territorios ocupados de la tierra de mis abuelos. Así termina el año, protestando una vez más, para que no haya más asesinatos, para que pare el terrorismo de Estado, para que tengamos derecho a retornar a nuestro país de origen...
Ese momento fecundo, de verte con la guatita llena cantando a la gran Violeta... Ese momento fecundo, de saber que he aprendido. Ese momento fecundo, de mirarte a los ojos sin vergüenza, con amor y ternura, con calma. Ese momento de fertilidad, hay que recordar cuando caminemos por las calles desoladas de verde fecundo. Ese momento de fertilidad, cuando te digo la verdad. Ese momento, que he compartido y que nos van dejando en las memorias de las neuronas más vivas y emotivas que nunca nadie se podrá imaginar.
Gracias... es lo que me queda por decir. Gracias por estar, haber estado y seguir estando... por darme infinitos momentos fecundos, a mis amigos y amigas, c compañeros y compañeras, a hermanos y hermanas, a mayores y menores, a tanta gente fértil, que solo les agradezco por estar y seguir estando...
Un abrazo de 2008, y de un fecundo 2009.
Javier.
viernes, 19 de diciembre de 2008
La intuición vale más que la institución
Qué semana.
Bella y triste. La tristeza no ha pasado, esa de diciembre, la que pesa del año. Pero además del cansancio, queda la alegría de seguir juntos, de saberme con ustedes, de verme con proyectos autogestionados potentes, precisos, concretos, con una propuesta de vida diferente, con un corazón lleno de esperanza y con una mente sana, que pide vida, que pide agua.
A veces confiamos en algunas personas, a pesar de lo que la intuición nos dice. Huele raro, pero confiemos igual. Huele raro... no es que literalmente tenga un olor desagradable, mire feo, o tenga algo físico que lo haga desconfiable. Es simplemente lo que la intuición llama, eso que uno tiene bien adentro de uno y que por siglos y siglos la humanidad no ha podido explicar. Eso es la intuición, nada más inexplicable, pero nada más cierto.
La intuición era compartida, pero no lo habíamos compartido. Era así no más, una persona poco transparente, que se dio mil vueltas y se pisó la cola. Una personas no más, como uno, con miles de defectos, virtudes, falencias y verdades, pero la única diferencia era la transparencia. Es raro lo que se siente. Esta vez no me dio pena.
Recuerdo cuando el Maxi se retiró, uff que dolió. Ha sido la mejor persona que hemos tenido, y de pronto partió, y a pesar de las lágrimas, yo sabía que él iba detrás de algo grande, encontró un amor, la ama (se ve en sus ojitos) y es alguien tan hermosamente bello, que no se le puede decir otra cosa más que vaya, búsquelo, yo lo apaño aunque me duela su partida.
Cuando se fue el Gonza, fue algo más bien circunstancial. Era un hijo, debía buscar pega y no le alcanzó el tiempo nada más. No hubo mucho alarde, se fue, a pesar de que era sangre y era el color de nuestro grupo en ese momento. Era el de los detalles. Se fue con pena, pero por razones que escapaban a todos. A él también.
El Matías se fue por razones personales, dijo, y a pesar de ser un tremendo músico, terminó cayéndose en sus razones personales.
Para qué hablar de la Évelin (violín), que en su momento tenía una confusión tan grande que se salió y entró y quería una cosa, y luego otra... pero nosotros éramos más ingenuos y lo permitimos. Y bueno, ella decidió un camino, el de la pareja, y no resolver sus temas de desarraigo, y ahí anda, volando como las plumas sin alas... sin hacer sonar su violín.
Nosotros seguimos siendo 4. Nos damos estabilidad, éramos tres, pero hoy somos cuatro. Se van dos, quedamos cuatro. Duele un poco, como todas las partidas, pero es sana la partida.
La intuición vale más que la institución. Debimos habernos atrevido hace tiempo, eso es nuestra responsabilidad, de los cuatro digo, porque así decía mi intuición. Pero como somos buena gente, personalmente, dimos otra oportunidad, quisimos creer. Es un aprendizaje potente, es reafirmar que la intuición vale, que debemos reconocer nuestros sentimientos más hondos, aunque sean inexplicables. Debemos tener la capacidad de escuchar nuestra intuición. Es imprescindible.
Así es la semana, llena de aprendizajes. Hemos aprendido que se pueden hacer cuestiones que valgan realmente la pena. Hacer cosas que se ven gigantes, imposibles, largas, agotadoras, pero se puede porque somos varios.
Tal vez ahora me contradigo con que me siento solo, pero creo que hay que separar las cosas también. Uno son mis sentimientos más hondos, más ocultos, otro el trabajo comunitario. Cuesta separarlos cuando se hacen lazos, cuando se establecen trabajos, confianzas, compromisos que se van cumpliendo en las distintas velocidades de cada uno, en las que todos podemos, en las energías diferentes... Cada uno vuela con su intuición a la velocidad que más le plazca.
Yo quiero seguir en esto, pero primero, unas vacaciones...
Bella y triste. La tristeza no ha pasado, esa de diciembre, la que pesa del año. Pero además del cansancio, queda la alegría de seguir juntos, de saberme con ustedes, de verme con proyectos autogestionados potentes, precisos, concretos, con una propuesta de vida diferente, con un corazón lleno de esperanza y con una mente sana, que pide vida, que pide agua.
A veces confiamos en algunas personas, a pesar de lo que la intuición nos dice. Huele raro, pero confiemos igual. Huele raro... no es que literalmente tenga un olor desagradable, mire feo, o tenga algo físico que lo haga desconfiable. Es simplemente lo que la intuición llama, eso que uno tiene bien adentro de uno y que por siglos y siglos la humanidad no ha podido explicar. Eso es la intuición, nada más inexplicable, pero nada más cierto.
La intuición era compartida, pero no lo habíamos compartido. Era así no más, una persona poco transparente, que se dio mil vueltas y se pisó la cola. Una personas no más, como uno, con miles de defectos, virtudes, falencias y verdades, pero la única diferencia era la transparencia. Es raro lo que se siente. Esta vez no me dio pena.
Recuerdo cuando el Maxi se retiró, uff que dolió. Ha sido la mejor persona que hemos tenido, y de pronto partió, y a pesar de las lágrimas, yo sabía que él iba detrás de algo grande, encontró un amor, la ama (se ve en sus ojitos) y es alguien tan hermosamente bello, que no se le puede decir otra cosa más que vaya, búsquelo, yo lo apaño aunque me duela su partida.
Cuando se fue el Gonza, fue algo más bien circunstancial. Era un hijo, debía buscar pega y no le alcanzó el tiempo nada más. No hubo mucho alarde, se fue, a pesar de que era sangre y era el color de nuestro grupo en ese momento. Era el de los detalles. Se fue con pena, pero por razones que escapaban a todos. A él también.
El Matías se fue por razones personales, dijo, y a pesar de ser un tremendo músico, terminó cayéndose en sus razones personales.
Para qué hablar de la Évelin (violín), que en su momento tenía una confusión tan grande que se salió y entró y quería una cosa, y luego otra... pero nosotros éramos más ingenuos y lo permitimos. Y bueno, ella decidió un camino, el de la pareja, y no resolver sus temas de desarraigo, y ahí anda, volando como las plumas sin alas... sin hacer sonar su violín.
Nosotros seguimos siendo 4. Nos damos estabilidad, éramos tres, pero hoy somos cuatro. Se van dos, quedamos cuatro. Duele un poco, como todas las partidas, pero es sana la partida.
La intuición vale más que la institución. Debimos habernos atrevido hace tiempo, eso es nuestra responsabilidad, de los cuatro digo, porque así decía mi intuición. Pero como somos buena gente, personalmente, dimos otra oportunidad, quisimos creer. Es un aprendizaje potente, es reafirmar que la intuición vale, que debemos reconocer nuestros sentimientos más hondos, aunque sean inexplicables. Debemos tener la capacidad de escuchar nuestra intuición. Es imprescindible.
Así es la semana, llena de aprendizajes. Hemos aprendido que se pueden hacer cuestiones que valgan realmente la pena. Hacer cosas que se ven gigantes, imposibles, largas, agotadoras, pero se puede porque somos varios.
Tal vez ahora me contradigo con que me siento solo, pero creo que hay que separar las cosas también. Uno son mis sentimientos más hondos, más ocultos, otro el trabajo comunitario. Cuesta separarlos cuando se hacen lazos, cuando se establecen trabajos, confianzas, compromisos que se van cumpliendo en las distintas velocidades de cada uno, en las que todos podemos, en las energías diferentes... Cada uno vuela con su intuición a la velocidad que más le plazca.
Yo quiero seguir en esto, pero primero, unas vacaciones...
lunes, 15 de diciembre de 2008
La pena y la tristeza de fin de año
Todo es rápido. Cómo pasan los minutos, cómo pasan los segundos cuando suceden mil cuestiones a la vez. Solo con mi estómago, luchando con una transnacional, desde las víceras hasta la mente, todos los días no son suficientes para ganar. Faltan horas, faltan días, faltan energías, faltan compañías.
Muchas veces pensamos que estamos unidos, a veces con tantas diferencias nos damos cuenta que es imposible unirse tanto más. A veces con un puro objetivo es suficiente para decir no a pascua lama, juntos, trascendentalmente.
Mis amigos son familia, y como familia estamos juntos. No sé bien cómo decir esto, pero al final, no estamos tan juntos, ni tan unidos, ni tan hermanados.
Estoy cansado, tal vez eso me decepcione a mi mismo, estamos en las últimas, estamos llegando al final. Diciembre siempre es así, como que hay que terminar todo, ahora, sin tregua, terminar, sin tregua, terminar sin parar.
Mucho apoyo, mucha gente amiga que aparece, que está ensimismada en sí misma pensando en sí, para sí y por sí misma, para solucionar sus cosas, y poder sentirse más mejor consigo misma.
Pero no está compartiendo.
Estoy triste y no hay vuelta que darle. Nunca había sentido la tristeza tan adentro mío. Tan adentro, que siquiera la puedo sacar con mis lágrimas. Tan adentro, que no la puedo explicar. Tan adentro, que no sé cómo saldrá, cuándo, por dónde. Hace unos días, salió con la mierda más humana existente; pero solo fue el impacto. Ahora que sigo triste, no sé cómo chucha sacarla, masticarla, caminarla y vivirla para que me deje más livianito, más tranquilo, más humilde y menos cargado emocionalmente.
Tengo pena, estoy triste, no sé si es por tí o por mí, cuando vi la mirada de tu amiga diciéndomelo todo. Sin palabras, claro. Sus ojos negros, claro, brillando toda la energía diciéndome que estabas adentro ocupada. Yo comprándote un regalo, yo queriéndome casar contigo, yo pensando y llorando aún por esta pena negra, y yo aún, preocupado de lo que te pasa, porque no puedo dejar de quererte, y tampoco puedo dejar de llorarte.
Tengo pena y estoy triste, y no he podido compartir la pena como se deben compartir.
Tengo pena y estoy triste, porque estás sin estar, porque no estás estando, porque vienes y te vas, porque sufres y yo contigo.
Tengo pena y estoy triste, porque cierro un ciclo importante, y tengo mucha energía acumulada sin poder compartirlo como se deben compartir todas esas cosas.
Tengo pena y estoy triste. Pero te sigo queriendo, sigo llorando.
Tengo pena y estoy triste, porque mi media costilla anda feliz como nunca antes, creo que nos dará un crío luego, feliz enamorada como nunca antes, y yo triste como nunca antes también, pero ella tiene con quién compartir, y yo no. Lo he vivido todo solo. Por eso a veces ando enojado, enojón, llorón.
Ando triste y tengo pena, de verte feliz, de verme triste.
Ando triste y tengo pena y no la puedo llorar aún.
Muchas veces pensamos que estamos unidos, a veces con tantas diferencias nos damos cuenta que es imposible unirse tanto más. A veces con un puro objetivo es suficiente para decir no a pascua lama, juntos, trascendentalmente.
Mis amigos son familia, y como familia estamos juntos. No sé bien cómo decir esto, pero al final, no estamos tan juntos, ni tan unidos, ni tan hermanados.
Estoy cansado, tal vez eso me decepcione a mi mismo, estamos en las últimas, estamos llegando al final. Diciembre siempre es así, como que hay que terminar todo, ahora, sin tregua, terminar, sin tregua, terminar sin parar.
Mucho apoyo, mucha gente amiga que aparece, que está ensimismada en sí misma pensando en sí, para sí y por sí misma, para solucionar sus cosas, y poder sentirse más mejor consigo misma.
Pero no está compartiendo.
Estoy triste y no hay vuelta que darle. Nunca había sentido la tristeza tan adentro mío. Tan adentro, que siquiera la puedo sacar con mis lágrimas. Tan adentro, que no la puedo explicar. Tan adentro, que no sé cómo saldrá, cuándo, por dónde. Hace unos días, salió con la mierda más humana existente; pero solo fue el impacto. Ahora que sigo triste, no sé cómo chucha sacarla, masticarla, caminarla y vivirla para que me deje más livianito, más tranquilo, más humilde y menos cargado emocionalmente.
Tengo pena, estoy triste, no sé si es por tí o por mí, cuando vi la mirada de tu amiga diciéndomelo todo. Sin palabras, claro. Sus ojos negros, claro, brillando toda la energía diciéndome que estabas adentro ocupada. Yo comprándote un regalo, yo queriéndome casar contigo, yo pensando y llorando aún por esta pena negra, y yo aún, preocupado de lo que te pasa, porque no puedo dejar de quererte, y tampoco puedo dejar de llorarte.
Tengo pena y estoy triste, y no he podido compartir la pena como se deben compartir.
Tengo pena y estoy triste, porque estás sin estar, porque no estás estando, porque vienes y te vas, porque sufres y yo contigo.
Tengo pena y estoy triste, porque cierro un ciclo importante, y tengo mucha energía acumulada sin poder compartirlo como se deben compartir todas esas cosas.
Tengo pena y estoy triste. Pero te sigo queriendo, sigo llorando.
Tengo pena y estoy triste, porque mi media costilla anda feliz como nunca antes, creo que nos dará un crío luego, feliz enamorada como nunca antes, y yo triste como nunca antes también, pero ella tiene con quién compartir, y yo no. Lo he vivido todo solo. Por eso a veces ando enojado, enojón, llorón.
Ando triste y tengo pena, de verte feliz, de verme triste.
Ando triste y tengo pena y no la puedo llorar aún.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Escuchar, hablar, parlar, caminar juntos, con respeto...
La luna viene nuevamente a iluminarnos con sus noches claras y yo trato de comprender y aprender cuándo debemos plantar para que los frutos nos den mejor. La luna viene otra vez, me siento y la miro; camino y me mira caminar por las calles, mientras intento distinguir la pequeña uña que titila entre estrellas en medio del cielo anocheciendo celeste.
La luna crece y nos damos cuenta cuán rápido pasa el mes, los 28 días, el nuevo ciclo, la nueva vida y la muerte de la otra. Hace unos pocos días escribí sobre lo mismo, y han pasado tantas entre medio y vuelvo a escribir mientras la luna se va...
Tenemos disco, tenemos canciones, tenemos libro, tenemos letras, tenemos palabras, tenemos espacio radial, tenemos fiesta, y además de todo eso, tenemos razón. Pero no vamos a hablar de quienes no escuchan, sino de quienes escuchan, porque de eso vivimos, con ellos vivimos, con quienes podemos conversar, con quienes saben escuchar, hablar, parlar, caminar juntos, con respeto.
Algunos dejan el barco que con tanta fuerza emprendieron pasra energizarlo y revitalizarlo, algunos nunca se terminan de conocer. Se integran, se deposita confianza, y de pronto, se bajan para no seguir juntos, por desconfianzas creadas dentro de las cabezas incapaces de confiar para palabrear.
Algunos dejan y otros llegan. Nadie los llama, nadie los invita, nadie los hecha, pero se mueve y unos se van y otros llegan.
Las zampoñas suenan para aprehender de la tierra que vio nacer la mismísima caña...
Los hermanos, por más lejos, están cerca si hay confianza. Sin ella, nada puede hacerse.
La luna crece y nos damos cuenta cuán rápido pasa el mes, los 28 días, el nuevo ciclo, la nueva vida y la muerte de la otra. Hace unos pocos días escribí sobre lo mismo, y han pasado tantas entre medio y vuelvo a escribir mientras la luna se va...
Tenemos disco, tenemos canciones, tenemos libro, tenemos letras, tenemos palabras, tenemos espacio radial, tenemos fiesta, y además de todo eso, tenemos razón. Pero no vamos a hablar de quienes no escuchan, sino de quienes escuchan, porque de eso vivimos, con ellos vivimos, con quienes podemos conversar, con quienes saben escuchar, hablar, parlar, caminar juntos, con respeto.
Algunos dejan el barco que con tanta fuerza emprendieron pasra energizarlo y revitalizarlo, algunos nunca se terminan de conocer. Se integran, se deposita confianza, y de pronto, se bajan para no seguir juntos, por desconfianzas creadas dentro de las cabezas incapaces de confiar para palabrear.
Algunos dejan y otros llegan. Nadie los llama, nadie los invita, nadie los hecha, pero se mueve y unos se van y otros llegan.
Las zampoñas suenan para aprehender de la tierra que vio nacer la mismísima caña...
Los hermanos, por más lejos, están cerca si hay confianza. Sin ella, nada puede hacerse.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Con alguien así, me caso
Subiendo en bicicleta bajo el sol santiaguino de uno de los días más calurosos que ha habido este año, al menos para mí, que lo disfruté recorriendo sobre dos ruedas las avenidas y ciclovías de la gran capital, casi muero.
Así no más: una esquina y varios automóviles detenidos esperando que por la otra calle no bajara otro auto y poder doblar. Lástima que yo venía por el lado contrario al que todos miraban. Mi instinto me hizo frenar, y justo cuando me detuve, un auto gris avanzó... pero al verme detenido casi sobre el capó, se detuvo al tiro.
Yo me quedé mirando el pequeño espacio -de unos 50 centímetros- que separaba la vida de mi muerte. Así lo vi porque el auto aceleraba rápidamente, y mi cleta avanzaba sin tregua con velocidad y fuerza
En ese pequeño espacio que nos separaba, también el tiempo nos separaba. Unos largos segundos me hicieron retornar el aliento, y miré al interior del auto... pensaba que aparecería un señor, una dama, un jóven un caballero o uno de esos viejos culiaos... de esos estresado que no están ni ahí con la vida.
Pero pobre. Al otro lado del parabrisas, una mujer jóven me decía con sus labios repetidamente "perdón, perdón, perdón...", me miraba como hundida en el asiento del chofer con sus manos juntas sobre la boca, pidiéndome perdón... A su lado una amiga media nerviosa con su sonrisa nos miraba, y én el asiento de atrás, más gente que no distinguí, pero al menos eran cuatro.
Ella decía perdón... y esperaba que yo hiciera algo.. me refiero, a que le sacara la madre, le gritara varios improperios, le preguntara irónicamente "No tienes ojos?!!!"... en fin...
Yo también estaba pensando en qué chucha le decía al viejo culiao antes de ver quién iba manejando. Pero con alguien que te hunde en su asiento, te mira a los ojos, te pide varias veces perdón, y que además, pone sus manos en son de perdón... todo eso lleno de una ternura nerviosa y con un poco de seriedad, otro de pudor y otro de broma..
¿Qué podía hacer?
Lo pensé y lo pensé. Mis piés aceleraron la marcha, las ruedas salieron del paso, me di vuelta y no la vi más.
Pero me fui con una pequeña sonrisa hacia la cordillera iluminada con la ternura de su pudor pidiéndome perdón.
Me fui conversando conmigo mismo, que con alguien así, no había nada que decirle. Había aceptado su error, y me había entregado mucho más de lo que debía. Enmendó el error, cosa difícil, pero cierto.
Con alguien así, me caso.
Si la veo otra vez, ya sabe mijita. Me atropella o se me casa.
Un abrazo caluroso a mi nueva esposa...
Así no más: una esquina y varios automóviles detenidos esperando que por la otra calle no bajara otro auto y poder doblar. Lástima que yo venía por el lado contrario al que todos miraban. Mi instinto me hizo frenar, y justo cuando me detuve, un auto gris avanzó... pero al verme detenido casi sobre el capó, se detuvo al tiro.
Yo me quedé mirando el pequeño espacio -de unos 50 centímetros- que separaba la vida de mi muerte. Así lo vi porque el auto aceleraba rápidamente, y mi cleta avanzaba sin tregua con velocidad y fuerza
En ese pequeño espacio que nos separaba, también el tiempo nos separaba. Unos largos segundos me hicieron retornar el aliento, y miré al interior del auto... pensaba que aparecería un señor, una dama, un jóven un caballero o uno de esos viejos culiaos... de esos estresado que no están ni ahí con la vida.
Pero pobre. Al otro lado del parabrisas, una mujer jóven me decía con sus labios repetidamente "perdón, perdón, perdón...", me miraba como hundida en el asiento del chofer con sus manos juntas sobre la boca, pidiéndome perdón... A su lado una amiga media nerviosa con su sonrisa nos miraba, y én el asiento de atrás, más gente que no distinguí, pero al menos eran cuatro.
Ella decía perdón... y esperaba que yo hiciera algo.. me refiero, a que le sacara la madre, le gritara varios improperios, le preguntara irónicamente "No tienes ojos?!!!"... en fin...
Yo también estaba pensando en qué chucha le decía al viejo culiao antes de ver quién iba manejando. Pero con alguien que te hunde en su asiento, te mira a los ojos, te pide varias veces perdón, y que además, pone sus manos en son de perdón... todo eso lleno de una ternura nerviosa y con un poco de seriedad, otro de pudor y otro de broma..
¿Qué podía hacer?
Lo pensé y lo pensé. Mis piés aceleraron la marcha, las ruedas salieron del paso, me di vuelta y no la vi más.
Pero me fui con una pequeña sonrisa hacia la cordillera iluminada con la ternura de su pudor pidiéndome perdón.
Me fui conversando conmigo mismo, que con alguien así, no había nada que decirle. Había aceptado su error, y me había entregado mucho más de lo que debía. Enmendó el error, cosa difícil, pero cierto.
Con alguien así, me caso.
Si la veo otra vez, ya sabe mijita. Me atropella o se me casa.
Un abrazo caluroso a mi nueva esposa...
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Debí crecer antes, para estar contigo
La luna está llena, el viento descanza el calor del día que nos aturdió por unos minutos largos.
La luna está llena, mi corazón se apresta para volver a morir, para volver a nacer, como la luna y el día.
La luna está llena y las estrellas reflejan el otro lado del mundo que gira rápido para llegar a la noche, mientras este lado oscuro del azul profundo, se duerme para volver a despertar.
La luna está blanca, gira sobre nuestros ojos y el cielo azul profundo se confunde con mis ojos y los tuyos sobre los míos y los tuyos.
La luna está arriba, baja y baja hasta alcanzar el suelo y atravesarlo.
La luna blanca mira la noche oscura, iluminada por sus pequeños ojos y su eterna sonrisa del único lado que vemos.
La luna avisa que la muerte para volver a nacer comienza hoy, con la luna llena.
La luna llena es el ciclo. Comienza y termina. Termina y comienza otro, y ahí vamos, sumándonos a otro y a uno, terminando, comenzando. Otro y uno...
Canciones de luna, amor, noche y viento, y este momento es así. Sencillo, bello, solo, conmigo disfruto de mi noche de luna llena. No porque sea mía, lo que es mío es mi momento lindo, bello, sencillo y mío... que a través de estas frágiles palabras, humildemente intento transmitir vagamente... los sentimientos no caben en las palabras.
El momento de no tener que volver a decirte que te amo, o de mirarte a tus ojos tristes de mi amor, o de no poder besarte o llamarte para que me abraces.
Segundos. Minutos. Gotas. Ríos. Ríos. Mares. Planeta. Azul.
Miradas. Cosquillas. Tú. Yo. Yo. Palpita. Dos. Amor.
El momentito lindo de besarte, bajo la luna, bajo el frío viento que acaricia la piel en la noche cálida. Bajo mi amor que se expande por la Tierra como aire azul. Bajo el cielo estrellado y alunado que ilumina mi sueño antes de dormir. Bajo nuestras vidas que se distancian día tras día, por orgullo y dolor de no querer amar y sufrir otra vez, porque bajo el dolor, están nuestras heridas que aparecen con la mirada de tu corazón pidiéndome un beso en tus frágiles labios delgados y llenos de ternura.
Mis voces te siguen nombrando. Mis sueños, te siguen. La luna, me aclara que debí crecer antes para estar contigo...
Y el planeta azul gira y gira, con la luna blanca, como cuando nos conocimos. Solo cargados de amor, límpidos y enamorados de labio a corazón, pero que poco a poco nos fuimos ensuciando de tantos pasos en las calles sucias de indiferencia y rapidez que no nos detuvimos para crecer a tiempo... junto a tiempo.
La historia que la luna ilumina está más clara. Triste, y es amor. Mi amor. Y hay que amarlo hasta el final. Solo que no crecimos a tiempo.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Lo pequeño que somos
Se cierran ventanas, se cierran puertas, y todo depende de si te quedas fuera o dentro.
Se abren las flores, se cierran las alas, y la vida depende de si abrimos o no un poco nuestro corazón.
Cuántos animales viven debajo nuestro sin darnos cuenta. Levantad un árbol, levantad un cactus en el desierto más árido del planeta, levantad una hoja de tu jardín o tu balcón, levantad una rama y ve, mira, escucha a la Tierra.
El planeta gira sostenido en esta mágica nada negra que solo mantiene congelados a los planetas que no son azules, y nosotros creemos porque nos hacen creer que somos los únicos que tenemos vida para amar y pensamos para buscar más vida. No sabemos ni lo que hay bajo el asfalto, y vamos a saber lo que hay sobre nuestras cabezas. Muchos no saben ni cómo es un árbol, sus partes, sus pies, sus raíces, sus antepasados, nosotros y nuestro futuro.
Mucho por hacer. Meterse en las sábanas con alguien, dormir. Despertar como todos los días, solo... pero contento con los primeros rayos de sol, que alimentan nuestra desnutrición emocional.
Luego del carrete donde el paisa, no quedó otra que ponerse a trabajar la tierra. Eran las 6:35 am. Un té recompone y augura buen trabajo. Los pajaritos cantan y el rocío ya nos acarició. La Cordillera de los Andes se ilumina, ese color mañanero celestial, como queriendo ser aurora, pero mucho más intenso. Ese color azul, intenso, casi azul. Más tiradito para el blanco... luego rojo, naranjo, miles de colores... y yo, conversando con mis hijos vegetales, mis cactáceas. Decir que me necesitaban es tener el ego muy alto. Solo necesitaban una mano y una voz que los acariciara.
8:30 am, fin del trabajo. Algunos terrones de tierra aún quedan sobre el cemento, pero las raíces ahora, respiran un poco mejor.
Es impactante cómo las raíces pueden destrozar un macetero de greda que le aprieta. Más impactante es ver la cantidad de vida que mantiene, contrario a lo que habitualmente se cree de que no aguarda nada por su aridez -valga la redundancia- y su apariencia algo tosca, sobretodo por no dejarse acariciar por sus espinas. Pero, por su tronco fuerte y grueso, mantiene bajo y entre sus raíces, y bajo su tronco algunos chanchitos de tierra, cienpiés, y esos gusanitos que cuando chicos nos fascinaron, pero ya más grandes nos comienzan a dar asco, porque nos meten en la cabeza que son cochinos y quizás qué más. Rara esa forma de ver la vida, como nos alejamos de nuestro centro, cuando nos alejamos de nuestra propia vida.
Inolvidable amanecer de miles de colores, inexplicable. Amplio y liberador como el fresco amanecer bajo los primeros rayos del sol, libre, limpio y conmigo. Tan rápido que amanece, como si el mundo se fuera a acabar. La vida comienza con los primeros rayos del sol... cuidando lo que tenemos abajo nuestro, dentro nuestro, y sobre nuestro propio existir.
Al mirar cómo se ilumina la Cordillera de los Andes, uno puede dimensionar lo pequeño que somos.
Se abren las flores, se cierran las alas, y la vida depende de si abrimos o no un poco nuestro corazón.
Cuántos animales viven debajo nuestro sin darnos cuenta. Levantad un árbol, levantad un cactus en el desierto más árido del planeta, levantad una hoja de tu jardín o tu balcón, levantad una rama y ve, mira, escucha a la Tierra.
El planeta gira sostenido en esta mágica nada negra que solo mantiene congelados a los planetas que no son azules, y nosotros creemos porque nos hacen creer que somos los únicos que tenemos vida para amar y pensamos para buscar más vida. No sabemos ni lo que hay bajo el asfalto, y vamos a saber lo que hay sobre nuestras cabezas. Muchos no saben ni cómo es un árbol, sus partes, sus pies, sus raíces, sus antepasados, nosotros y nuestro futuro.
Mucho por hacer. Meterse en las sábanas con alguien, dormir. Despertar como todos los días, solo... pero contento con los primeros rayos de sol, que alimentan nuestra desnutrición emocional.
Luego del carrete donde el paisa, no quedó otra que ponerse a trabajar la tierra. Eran las 6:35 am. Un té recompone y augura buen trabajo. Los pajaritos cantan y el rocío ya nos acarició. La Cordillera de los Andes se ilumina, ese color mañanero celestial, como queriendo ser aurora, pero mucho más intenso. Ese color azul, intenso, casi azul. Más tiradito para el blanco... luego rojo, naranjo, miles de colores... y yo, conversando con mis hijos vegetales, mis cactáceas. Decir que me necesitaban es tener el ego muy alto. Solo necesitaban una mano y una voz que los acariciara.
8:30 am, fin del trabajo. Algunos terrones de tierra aún quedan sobre el cemento, pero las raíces ahora, respiran un poco mejor.
Es impactante cómo las raíces pueden destrozar un macetero de greda que le aprieta. Más impactante es ver la cantidad de vida que mantiene, contrario a lo que habitualmente se cree de que no aguarda nada por su aridez -valga la redundancia- y su apariencia algo tosca, sobretodo por no dejarse acariciar por sus espinas. Pero, por su tronco fuerte y grueso, mantiene bajo y entre sus raíces, y bajo su tronco algunos chanchitos de tierra, cienpiés, y esos gusanitos que cuando chicos nos fascinaron, pero ya más grandes nos comienzan a dar asco, porque nos meten en la cabeza que son cochinos y quizás qué más. Rara esa forma de ver la vida, como nos alejamos de nuestro centro, cuando nos alejamos de nuestra propia vida.
Inolvidable amanecer de miles de colores, inexplicable. Amplio y liberador como el fresco amanecer bajo los primeros rayos del sol, libre, limpio y conmigo. Tan rápido que amanece, como si el mundo se fuera a acabar. La vida comienza con los primeros rayos del sol... cuidando lo que tenemos abajo nuestro, dentro nuestro, y sobre nuestro propio existir.
Al mirar cómo se ilumina la Cordillera de los Andes, uno puede dimensionar lo pequeño que somos.
miércoles, 29 de octubre de 2008
Importa lo que no tenemos
Tengo menos visitas que la Luna y Marte juntos... pero no importa.
Tengo más cosas que hacer que la chucha... pero no importa.
Tengo conversaciones pendientes como nunca antes... pero no importa.
Tengo tantas cosas que importan... pero no importa.
Tengo más pena que la chucha desde que no estamos juntos... pero no importa.
Tengo más música para regalar que nunca antes... pero no importa.
Tengo más lecturas atrasadas que en la universidad... pero no importa.
Tengo más ánimo que antes... pero no importa.
Tengo menos miedo que antes... pero no importa.
Tengo mucho para dar... pero no importa.
Tengo miedo de terminar sin que a nadie le importe... pero no importa.
Tengo muchas frases para hacer... pero no importa.
Tengo una lucha que me levanta todos los días... pero no importa.
Solo me importa mi gente, mi pueblo, mis hermanos y hermanas, mis compañeros de sangre, de lucha, de camino. Con los que nos hemos encontrado en este camino que llevamos por delante y que vamos haciendo paso a paso, como nunca lo imaginamos. Tengo a mi familia, que lucha junto a mi por el agua, por la vida, por los ríos limpios y por cambiar y girar y forzar las leyes, la cultura, la política, el planeta... para que se quede azul, como lo vimos nacer. Eso me importa, y no lo tengo.
Tengo más cosas que hacer que la chucha... pero no importa.
Tengo conversaciones pendientes como nunca antes... pero no importa.
Tengo tantas cosas que importan... pero no importa.
Tengo más pena que la chucha desde que no estamos juntos... pero no importa.
Tengo más música para regalar que nunca antes... pero no importa.
Tengo más lecturas atrasadas que en la universidad... pero no importa.
Tengo más ánimo que antes... pero no importa.
Tengo menos miedo que antes... pero no importa.
Tengo mucho para dar... pero no importa.
Tengo miedo de terminar sin que a nadie le importe... pero no importa.
Tengo muchas frases para hacer... pero no importa.
Tengo una lucha que me levanta todos los días... pero no importa.
Solo me importa mi gente, mi pueblo, mis hermanos y hermanas, mis compañeros de sangre, de lucha, de camino. Con los que nos hemos encontrado en este camino que llevamos por delante y que vamos haciendo paso a paso, como nunca lo imaginamos. Tengo a mi familia, que lucha junto a mi por el agua, por la vida, por los ríos limpios y por cambiar y girar y forzar las leyes, la cultura, la política, el planeta... para que se quede azul, como lo vimos nacer. Eso me importa, y no lo tengo.
lunes, 20 de octubre de 2008
Otro 19 de octubre
Tu cara presente, pese a que no estabas.
Pero tú, que estabas presente, pasaste desapercibida. Como ausente.
Abre los ojos. Mírame. Dime que me amas. Juégatela. Piensa como yo lo haría por ti.
Jugamos a que nos queremos en la oscuridad. Cuando nadie nos ve. No nos atrevemos a sentir más. Estamos los dos tristes por penas de amores pasados, que no pasan. Jugamos a destrozar carteles como si eso fuera la revolución misma, como si así cambiáramos el mundo. La verdad, no nos importaron los carabineros, o los cuidadores derechistas de Labbé. Simplemente jugamos a ser o a hacer revolución.
Unos besitos, nada más es lo que te pido. Hacerte el amor es mucho pedir. Si solo me pudieras venir a dar los besos que tenemos pendientes. Si solo...
Claro, sigo pensando en ti, día a día. Sin parar. Es mi lucha diaria. Es mi lucha real.
Gracias lectores por el apoyo que me dan al decirme que están de acuerdo con que solo hay que hacerla. No importa si uno la cuenta o no, simplemente hay que hacerla, así nada más se cambia el mundo cochino de hoy. El mundo que empieza a pesar nos.
Un abrazo a quienes estuvieron presentes en mi día. Lo pasé bien.
Chau
Pero tú, que estabas presente, pasaste desapercibida. Como ausente.
Abre los ojos. Mírame. Dime que me amas. Juégatela. Piensa como yo lo haría por ti.
Jugamos a que nos queremos en la oscuridad. Cuando nadie nos ve. No nos atrevemos a sentir más. Estamos los dos tristes por penas de amores pasados, que no pasan. Jugamos a destrozar carteles como si eso fuera la revolución misma, como si así cambiáramos el mundo. La verdad, no nos importaron los carabineros, o los cuidadores derechistas de Labbé. Simplemente jugamos a ser o a hacer revolución.
Unos besitos, nada más es lo que te pido. Hacerte el amor es mucho pedir. Si solo me pudieras venir a dar los besos que tenemos pendientes. Si solo...
Claro, sigo pensando en ti, día a día. Sin parar. Es mi lucha diaria. Es mi lucha real.
Gracias lectores por el apoyo que me dan al decirme que están de acuerdo con que solo hay que hacerla. No importa si uno la cuenta o no, simplemente hay que hacerla, así nada más se cambia el mundo cochino de hoy. El mundo que empieza a pesar nos.
Un abrazo a quienes estuvieron presentes en mi día. Lo pasé bien.
Chau
domingo, 5 de octubre de 2008
Lolol
Hippie como dice mi única lectora que deja una huella de que pasó por acá. Cada uno hace lo que sale, lo que puede, lo que le enserñaron en la casa y en el colegio, cada uno se potencia, cada uno es música y viento, y sol y camino. Que los nombres, las clasificaciones no sean más que para poder llamarme, no para bajarme, no para aumentarme. Es como hacer una canción. Uno la hace no más, así, sencillamente. Que sea una cueca o un chuntunki... es otra cosa, que queda para los que estudian, en este caso, la música. Para los que clasifican, no para los que hacen. No para los que la hacen. Quienes la hacen, la hacen no más. Por ejemplo, un amigo de la República Bolivariana e Independiente de Lolol, por allá por la Sexta Región de nuestro humilde territorio chileno, la hace piola, tranquilo, pero la hace. Permacultura, agricultura orgánica, cuidando la tierra, a los animales, vegetales y bueno, a los nosotros mismos que bebemos y comemos de esa misma Tierra. Porque mucho alimento que llega anuestras cocinas, viene creado por empresas como Monsanto y su famoso Roundup, creado por los científicos en Estados Unidos para dejar sin arroz a los vietnamitas. ¿qué tal? Ahora se usa para el monocultivo, para que el mercado mantenga la producción y los precios no suban mucho, pero tampoco bajen... para que sea rentable.. y la tierra se agota. Y es por eso que justamente la permacultura pretende cuidar la tierra, alimentarla, para que no se agote, para que la tierra se fortalezca y nos permita tener alimentos por años y años, sin temer si la bolsa de Londres o Wall Street suben o bajan. Considero que eso es resistencia. Hacerla piola digamos. Luchar contra el gran agricultor que vende y contrata a temporeras por tres meses para que se caguen su piel y si tienen suerte no se asolean mucho para que no les dé cáncer a la piel en el futuro. Difícil tarea, pero mi amigo la hace, desde Lolol... con dignidad, que es lo único que nos queda cuando ya nada más queda. Para terminar, quería decir que han sido semanas difíciles, yo creo que lo siguen siendo para muchos, pero para mí, por suerte, la primavera llegó, aunque aún quedan lágrimas que botar, el sol ilumina el camino que viene, la luz es liviana, los pasos son livianos, la levedad de este siglo, debe quedar en una risa tierna, en una risa eterna frente a tanta bulla que no para. Hay que hacerla no más.
lunes, 22 de septiembre de 2008
otra primavera
Siempre tan tierno, siempre tan durmiente. Llega la primavera sin sonido, con puras flores floreciendo al color del viento que bota las hojas que van pasando como horas y días invernales. Como las hojas del Magnolio, que son hojas fucsias y blancas, moradas... no sé, un color extraño, como de invierno pero con energía primaveral. Cuando caen las primeras hojas de los Magnolios, se sabe que llega la primavera en cualquier momento... no pasan días y llega. Este año llegó con una lluvia que mojó el hedor invernal, el alcohol hediondo que emanaba aún de los chilenos encañados que vivían el primer lunes de primavera, luego del zapateo dieciochero que nos dejó de vacaciones por casi una semana.
Algunos, la mayoría por ser exactos, se fueron. La mayoría que pasa casi todo el año alegando por el poco dinero que tienen, porque el dólar no sé qué y las acciones no sé qué... que la fruta y la verdura han alcanzado precios históricos, al igual que el petróleo que nos hace subir la bencina, pero que igualmente nos permite llegar a la playita bajo el sol calientito de primavera, con el tranquilo mar que a los valientes bañó y que se confunden con los atardeceres más sorprendentes jamás vistos. Donde el fuego y el mar se mezclan como uno solo, donde el cielo y el mar conformasn el futuro de tu horizonte, donde el agüita no es más que vida y el sol su alimento. Rocas, gaviotas y tranquilidad del viento fresco que se pasea por los arenales de lo que fueron las dunas más lindas de los niños de entonces, pero que hoy albergan dolorosamente cuatro complejos turísticos que no han hecho más que asesinar el pasado nuestro, y el futuro de la futuras gotas de agua que ya no caen en la Tierra... sino en el cemento.
Pero bajo este duro cemento, está la tierra más fértil, más viva y esperando su espacio temporal.
Así como el Ser Humano ha pretendido manejar a su antojo su Tierra, que no es más que un ente que gira y gira junto a sus hermanos siderales que están a años luz de este pequeño punto azul, donde hemos sido capaces de mantenernos con vida.
Esa pretención tan sorprendente de nuestros antepasados citadinos y capitalistas, ha hecho que la humanidad se vaya enfermando poco a poco. Hoy estamos enfermos, y no podemos descanzar de decirlo, para que dejemos de asesinar nuestra vegetación con el monocultivo, con los plaguicidas, con los agro tóxicos que lo único que hacen, es modificar nuestros genes y dejar a niños sin poder caminar una vez que sus madres o pasdres sin quererlo se ven expuestos a tales sustancias químicas... que son tremendamente fuertes, capaces de modificar un gen del alma humana. Y eso a nosotros... y al resto de los animales, de las plantas, de los pájaros, de los olores, de los colores.. ¿qué les pasará?
Algunos, la mayoría por ser exactos, se fueron. La mayoría que pasa casi todo el año alegando por el poco dinero que tienen, porque el dólar no sé qué y las acciones no sé qué... que la fruta y la verdura han alcanzado precios históricos, al igual que el petróleo que nos hace subir la bencina, pero que igualmente nos permite llegar a la playita bajo el sol calientito de primavera, con el tranquilo mar que a los valientes bañó y que se confunden con los atardeceres más sorprendentes jamás vistos. Donde el fuego y el mar se mezclan como uno solo, donde el cielo y el mar conformasn el futuro de tu horizonte, donde el agüita no es más que vida y el sol su alimento. Rocas, gaviotas y tranquilidad del viento fresco que se pasea por los arenales de lo que fueron las dunas más lindas de los niños de entonces, pero que hoy albergan dolorosamente cuatro complejos turísticos que no han hecho más que asesinar el pasado nuestro, y el futuro de la futuras gotas de agua que ya no caen en la Tierra... sino en el cemento.
Pero bajo este duro cemento, está la tierra más fértil, más viva y esperando su espacio temporal.
Así como el Ser Humano ha pretendido manejar a su antojo su Tierra, que no es más que un ente que gira y gira junto a sus hermanos siderales que están a años luz de este pequeño punto azul, donde hemos sido capaces de mantenernos con vida.
Esa pretención tan sorprendente de nuestros antepasados citadinos y capitalistas, ha hecho que la humanidad se vaya enfermando poco a poco. Hoy estamos enfermos, y no podemos descanzar de decirlo, para que dejemos de asesinar nuestra vegetación con el monocultivo, con los plaguicidas, con los agro tóxicos que lo único que hacen, es modificar nuestros genes y dejar a niños sin poder caminar una vez que sus madres o pasdres sin quererlo se ven expuestos a tales sustancias químicas... que son tremendamente fuertes, capaces de modificar un gen del alma humana. Y eso a nosotros... y al resto de los animales, de las plantas, de los pájaros, de los olores, de los colores.. ¿qué les pasará?
viernes, 12 de septiembre de 2008
Para bailar
Besos y abrazos a Félix.
Pese a la fragilidad de las emociones, el dolor se debe transformar en pasos de felicidad para Félix... ese es el próximo paso.
Ghis, queda poco. Ya viene el amor en tranquilidad.
Pese a la fragilidad de las emociones, el dolor se debe transformar en pasos de felicidad para Félix... ese es el próximo paso.
Ghis, queda poco. Ya viene el amor en tranquilidad.
domingo, 31 de agosto de 2008
Música por el agua, contra el saqueo, la contaminación, Pascua Lama y otros proyectos genocidas
'Unidos por el agua decimos no a Pascua Lama' Convocamos a participar del primer disco musical por el Agua contra la contaminación, el saqueo, Pascua Lama y otros proyectos genocidas.
Este proyecto tiene por objetivo ser un espacio para las canciones que aborden temáticas relacionadas con la defensa de la vida, la protección del agua y que aludan a la resistencia y la lucha de las comunidades por un ambiente sano y limpio.
La idea es que el CD compilatorio tenga una diversidad de ritmos y sonidos polifónicos que den muestra de cómo es la lucha y la resistencia cultural que surge cuando se amenaza la vida de las comunidades. Por eso, el rock, punk, andino, folklórico, ranchera, cumbias, regae, pop, trova o lo que se les ocurra, en este CD es bienvenido. Lo importante es la resistencia, porque 'el canto valiente siempre será canción nueva'.Para participar deben enviar su tema a aguayvalle@gmail.com ó a semillasdeagua@gmail.com con nombre de la canción, del grupo y sus participantes, y adjuntar el archivo.
El plazo de entrega es desde el domingo 31 de agosto hasta el martes 30 de septiembre las 23:59 hrs. Luego de esa fecha se dará paso a la selección de temas por parte de un jurado especialmente creado para la ocasión y posteriormente realizará la postproducción del disco que esperamos lanzar a la brevedad.
Esperamos su canción. Convoca Coordinadora contra Pascua Lama - Santiago
Este proyecto tiene por objetivo ser un espacio para las canciones que aborden temáticas relacionadas con la defensa de la vida, la protección del agua y que aludan a la resistencia y la lucha de las comunidades por un ambiente sano y limpio.
La idea es que el CD compilatorio tenga una diversidad de ritmos y sonidos polifónicos que den muestra de cómo es la lucha y la resistencia cultural que surge cuando se amenaza la vida de las comunidades. Por eso, el rock, punk, andino, folklórico, ranchera, cumbias, regae, pop, trova o lo que se les ocurra, en este CD es bienvenido. Lo importante es la resistencia, porque 'el canto valiente siempre será canción nueva'.Para participar deben enviar su tema a aguayvalle@gmail.com ó a semillasdeagua@gmail.com con nombre de la canción, del grupo y sus participantes, y adjuntar el archivo.
El plazo de entrega es desde el domingo 31 de agosto hasta el martes 30 de septiembre las 23:59 hrs. Luego de esa fecha se dará paso a la selección de temas por parte de un jurado especialmente creado para la ocasión y posteriormente realizará la postproducción del disco que esperamos lanzar a la brevedad.
Esperamos su canción. Convoca Coordinadora contra Pascua Lama - Santiago
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